La verdad es que no tiene nada especial, pero el refrito de pimiento rojo, verde y cebolla hace que no sean unos simples macarrones con chorizo.
Esta es la única receta en que la que utilizo tomate frito, por supuesto que se puede usar tomate natural e incluso mezcla, pero a mi me encanta como queda con este tipo de tomate.
Vamos allá con la receta.
INGREDIENTES
250 gr aproximadamente de macarrones
1 brick de tomate frito
1/2 cebolla
1 pimiento verde
3 dientes de ajo
1/2 lata de pimientos del piquillo
Queso rallado
Chorizo al gusto
Aceite de oliva virgen extra
Agua
Sal
Pon a cocer los macarrones en agua con sal y un chorrito de aceite, échalos cuando hierva el agua y déjalos cocer el tiempo que indica el fabricante a partir de que el agua vuelva a hervir.
Cuando estén cocidos pásalos por agua fría para que no se peguen y déjalos escurrir bien.

En una sartén con aceite pon tres dientes de ajo, cuando estén bien doraditos retíralos, son solo para dar sabor al aceite.
Pica en trozos pequeños la cebolla y ponla a pochar en el aceite donde has dorado los ajos.
Cuando este doradita echa el pimiento verde picado y déjalo hacer junto a la cebolla.
Echa sal en la verdura pero con moderación ya que le hemos echado sal a la pasta y lo más importante, que el tomate frito es mucho más salado que el natural.
Ya puedes echar el pimiento rojo.
Cuando lo tengas todo bien hecho echa el chorizo picado y déjalo hacer todo en conjunto durante dos o tres minutos.

Echa el tomate y déjalo que se caliente bien.

Pon la pasta en la cazuela donde vayas a servir junto a la salsa y mezcla bien.
Por último pon el queso rallado y mezcla bien, te recomiendo alguno especial para pasta ya que funden muy bien y deja el conjunto muy cremoso.
Ya están listos para comer.
Yo siempre echo la salsa y el queso un minuto antes de servir ya que de esta forma no se secan y están súper jugosos.
Espero que os guste la receta y os aseguro que aunque lleven verdura, como está muy ponchada, les encantan a los niños.
Hasta la próxima




















